Un bonobo demuestra imaginación en experimentos controlados
Kanzi, un bonobo, identificó y siguió objetos imaginarios en pruebas. Un estudio de la Universidad Johns Hopkins publicado en ‘Science’ documenta esta capacidad. Es la primera demostración controlada de imaginación en un animal no humano.
El juego de la tetera con un simio
En tres experimentos, un investigador interactuó con Kanzi en un escenario similar a una merienda. Con vasos transparentes vacíos, el científico simuló verter y tirar zumo. Kanzi señaló la ubicación correcta del líquido imaginario la mayoría de las veces.
Distinción entre lo real y lo ficticio
En una prueba crucial, un vaso contenía zumo real y otro, imaginario. Kanzi eligió la bebida real en aproximadamente el 78% de los casos. Este resultado indica que el bonobo comprendía la diferencia entre ambos conceptos.
Una capacidad con millones de años
Los autores del estudio, Amalia Bastos y Christopher Krupenye, sugieren que la base cognitiva de la imaginación podría remontarse al ancestro común de humanos y grandes simios, hace entre 6 y 9 millones de años. Algunos investigadores, como Daniel Povinelli, cuestionan si respuestas más simples explicarían el comportamiento.
Repercusión en la comunidad científica
Para el primatólogo Nicholas E. Newton-Fisher, este hallazgo da soporte experimental a informes anecdóticos previos. El estudio invita a reconsiderar la singularidad humana y la vida mental de otros animales.
El legado de Kanzi y el futuro de la investigación
Kanzi, entrenado en el uso de más de 300 lexigramas, falleció en marzo de 2025. Los científicos planean ahora investigar si otros simios, sin su mismo entrenamiento lingüístico, comparten esta capacidad de imaginación.