Bennett y Brassard ganan el Turing por fundar la criptografía cuántica
Charles Bennett y Gilles Brassard reciben el Premio Turing 2026 por su papel esencial en los cimientos de la ciencia de la información cuántica. La Asociación para la Maquinaria de Computación (ACM) les otorga el galardón, dotado con un millón de dólares.
Un encuentro fortuito que cambió la comunicación
La colaboración comenzó en 1979, cuando Charles Bennett abordó a Gilles Brassard en una playa de Puerto Rico para hablarle sobre dinero cuántico. De ese diálogo nació una asociación que derivó en el protocolo BB84 para distribución cuántica de claves. Este sistema permite crear una clave secreta inviolable entre dos partes, basándose en las leyes de la física cuántica.
De la teoría a la demostración práctica
En 1989, una década después de su encuentro, el dúo logró una demostración experimental exitosa. Con un presupuesto mínimo, probaron la distribución cuántica de claves en una distancia de 30 centímetros. Experimentos posteriores con satélites han ampliado este rango a más de 1.000 kilómetros.
Los antecedentes: una idea revolucionaria ignorada
El concepto original de dinero cuántico fue ideado por Stephen Wiesner a principios de los 70, pero su trabajo permaneció inédito durante años. Bennett conservó la idea y fue su encuentro con Brassard lo que permitió reorientarla hacia la criptografía, solucionando el problema de la verificación que el propio Brassard identificó.
Un campo que creció desde los márgenes
El trabajo de Bennett y Brassard ayudó a establecer la cultura de un campo que en los 90 era marginal en física y ciencias de la computación. Su influencia se considera masiva, sentando las bases antes de que la computación cuántica existiera como disciplina. El algoritmo de Shor en 1994, que rompe cifrados clásicos, subrayó la importancia crucial de sus métodos criptográficos cuánticos.