Buque ruso dañado con gas puede explotar en el Mediterráneo
El Arctic Metagaz, un petrolero ruso sancionado cargado con gas natural licuado, navega a la deriva sin tripulación en el Mediterráneo. Italia advierte de un «riesgo serio de un gran desastre ecológico». El buque fue dañado en un presunto ataque con dron marítimo cerca de Malta a principios de marzo y ahora se desplaza hacia Libia.
Una ‘bomba ambiental’ a la deriva
El secretario del Consejo de Ministros italiano, Alfredo Mantovano, calificó al buque de «bomba ambiental» y advirtió que podría «explotar en cualquier momento». El Arctic Metagaz transporta cantidades «significativas» de GNL, además de 450 toneladas de fueloil y 250 de diésel. Nueve países de la UE han pedido acción a la Comisión Europea.
Origen en la guerra y la flota fantasma
El buque forma parte de la flota fantasma que evade sanciones occidentales transportando hidrocarburos rusos. Ucrania ve estos buques como objetivos legítimos, ya que los ingresos financian la guerra. Rusia culpó a Ucrania del ataque, que no ha comentado los informes.
Antecedentes: una campaña de ataques marítimos
El número y alcance de los ataques con drones contra petroleros rusos ha ido en aumento. El servicio de inteligencia ucraniano SBU afirmó haber inutilizado tres buques en el mar Negro en dos semanas en diciembre. Poco después, otro petrolero, el Quendil, fue alcanzado en el Mediterráneo.
Cierre: riesgo ecológico en alerta máxima
El Fondo Mundial para la Naturaleza está en «alerta máxima». Un posible vertido podría causar incendios y contaminación duradera en una zona de excepcional valor ecológico con especies protegidas. El buque, inicialmente reportado como hundido, lleva dos semanas flotando sin control tras el rescate de su tripulación por la guardia costera libia.