Negociador británico consideró innecesaria guerra por avance nuclear iraní
El asesor de seguridad nacional británico, Jonathan Powell, declaró que la oferta iraní en Ginebra era «lo suficientemente significativa como para evitar una guerra precipitada». Su evaluación explica la negativa del Reino Unido a respaldar el posterior ataque de EE.UU. e Israel.
Evaluación británica en las conversaciones clave
Jonathan Powell, asesor de seguridad nacional del Reino Unido, asistió a las conversaciones finales entre Estados Unidos e Irán en Ginebra. Powell consideró que la propuesta iraní sobre su programa nuclear representaba un avance significativo. Fuentes informaron al diario The Guardian que el acuerdo propuesto por Irán fue calificado de ‘sorprendente’ por el negociador británico.
Falta de experiencia en el equipo estadounidense
La delegación estadounidense estaba representada por Jared Kushner y Steve Witkoff, quienes carecían de experiencia diplomática. Expertos nucleares señalaron posteriormente que las declaraciones de Witkoff sobre el programa iraní estaban plagadas de errores fundamentales. Para suplir esta carencia, invitaron al director general del OIEA, Rafael Grossi, para aportar experiencia técnica.
La guerra interrumpe el proceso diplomático
Dos días después de finalizar las conversaciones en Ginebra, y tras acordarse una nueva ronda de negociaciones en Viena, Estados Unidos e Israel lanzaron un ataque contra Irán. Este ataque se produjo sin previo aviso a los socios. La siguiente ronda de conversaciones, prevista para el 2 de marzo, nunca tuvo lugar.
Postura oficial del Reino Unido
El gobierno británico no vio pruebas contundentes de una amenaza inminente de ataque con misiles iraníes contra Europa, ni de que Irán estuviera adquiriendo un arma nuclear. En consecuencia, el Reino Unido consideró el ataque estadounidense como «ilegal y prematuro», ya que creía que seguía abierta la posibilidad de una solución negociada.
Antecedentes de la mediación
Las conversaciones indirectas en Ginebra entre Irán y Estados Unidos fueron mediadas por el canciller de Omán, Badr bin Hamad Al Busaidi. Jonathan Powell, con una dilatada experiencia como mediador, acudió acompañado por un experto de la Oficina del Gabinete del Reino Unido para evaluar los detalles técnicos de la propuesta iraní.
Cierre: Tensión en la relación transatlántica
La decisión del Reino Unido de no participar en el ataque ha sometido su relación con Estados Unidos a una tensión sin precedentes. El presidente Donald Trump criticó duramente al primer ministro Keir Starmer por no ofrecer un apoyo más firme, incluyendo la negativa inicial al uso de bases militares británicas. Esta postura divergente marca un punto de fricción significativo dentro de la OTAN.