La Fundación Keith Haring distribuyó 5,7 millones de dólares en subvenciones en 2024
La Fundación Keith Haring distribuyó más de 5,7 millones de dólares (4,3 millones de libras) en subvenciones benéficas en 2024. La fundación, creada por el artista en 1989, financia organizaciones para la infancia y la lucha contra el VIH/sida. Esta financiación procede en parte de colaboraciones comerciales con marcas como H&M, Uniqlo o Pandora.
Críticas a la comercialización de su legado
Algunas colaboraciones omiten mencionar el activismo de Haring por los derechos LGTBIQ+ y contra el sida. En 2022, Pandora fue criticada por no destacar su sexualidad y su activismo en una colección de joyas. La fundación ha reconocido que a menudo se les acusa de no resaltar esta lucha en su programa de licencias.
Exposiciones actuales reivindican su obra
Dos exposiciones simultáneas destacan su trabajo. En Nueva York, The Brant Foundation exhibe sus años formativos. En Londres, el Moco Museum inaugura ‘Voice of the Street’, centrada en sus dibujos de graffiti en el metro neoyorquino entre 1980 y 1985.
El acceso al arte como principio fundamental
Haring defendía que ‘el arte es para todos’. Su misión, según la fundadora del Moco Museum, Kim Logchies Prins, era «derribar barreras» para que el arte no estuviera solo en galerías de élite. Abrió la Pop Shop en 1986 para vender productos con sus diseños, argumentando que era una extensión de su trabajo en el metro.
Activismo y legado político
El artista fue un activista público tras su diagnóstico de VIH en 1987. Creó imágenes para el grupo de campaña ACT UP, con consignas como ‘ignorancia = miedo’. Su pintura ‘Unfinished Painting’ simboliza su vida truncada por la enfermedad.
Preocupación por la dilución de su mensaje
Expertos señalan que el verdadero significado de su obra podría estar siendo «diluido y sanitizado». La historiadora del arte Fiona Anderson afirma que cualquier marca que obtenga capital cultural de Haring sin reconocer su identidad queer no está entendiendo su obra en su sentido más verdadero. El activista Dan Glass pide que la fundación colabore solo con marcas que contribuyan a una transformación social positiva.