Tesla enfrenta deserción de influenciadores por promesas incumplidas
La polémica por la transferencia del software Full Self-Driving (FSD) ha provocado la salida de miembros destacados de la comunidad online de Tesla. Usuarios leales acusan a la empresa de cambiar las condiciones de un acuerdo que permitía trasladar la función FSD, comprada de por vida, a un nuevo vehículo si se recibía antes del 31 de marzo. Con retrasos en la producción, muchos compradores no podrán optar a la oferta.
La grieta en la comunidad
La plataforma X, propiedad de Elon Musk, es el centro de la disputa. Influenciadores que criticaron el manejo de la transferencia del FSD fueron bloqueados y atacados por otros seguidores. Este conflicto muestra la intolerancia a la disidencia dentro de una parte de la base de seguidores, donde la lealtad a la marca y a su CEO es extrema.
El caso de un psicólogo desencantado
Earl Banning, psicólogo de Alaska, fue un promotor entusiasta. Su desilusión comenzó con los comentarios de Musk sobre la pandemia de Covid-19, que contradecían su conocimiento profesional. Al obtener acceso beta al FSD en 2020, comprobó que el sistema distaba mucho de ser autónomo, con comportamientos erráticos como dirigirse hacia una boca de incendios. La ruptura definitiva ocurrió cuando Musk desestimó sus preocupaciones sobre los comentarios transfóbicos del CEO y su impacto.
Una streamer documenta fallos
Jilianne, conductora en Los Ángeles, transmitió en directo más de 170 horas mostrando fallos del FSD. Aunque ama su Tesla, considera que el FSD no cumple lo anunciado. Sus emisiones le hicieron perder seguidores, que la tacharon de «desagradecida». Ella atribuye la defensa acérrima de algunos a sus inversiones financieras en la compañía.
De promotor a crítico principal
Dan O’Dowd, CEO de Green Hills Software, pasó de ser un gran fan a fundar The Dawn Project, una campaña para desactivar el FSD. Su organización ha publicado anuncios mostrando supuestas fallas graves del software. O’Dowd afirma que los seguidores más fervientes lo acusan de actuar de mala fe y de estar pagado por la competencia, pero mantiene su crítica.
El peso de las promesas incumplidas
El desencanto de estos antiguos promotores se centra en el incumplimiento reiterado de plazos y especificaciones anunciados por Musk, como el viaje autónomo costa a costa o nuevos modelos asequibles. A pesar de su crítica, muchos siguen valorando los vehículos, separando el producto de las acciones de la empresa y su líder.