Sebastián Marset llega a EEUU para enfrentar cargos por lavado de dinero
El presunto narcotraficante uruguayo Sebastián Marset compareció ante un tribunal federal en Alexandria. Se le acusa de liderar una organización que distribuía cocaína desde Sudamérica hacia Europa y de lavar sus ganancias. Un colaborador clave ya fue condenado.
Acusaciones sobre una red transatlántica
Según la acusación, Marset dirigía una organización que traficaba miles de kilogramos de cocaína, con envíos de hasta 10 toneladas. La red operaba en varios países de Sudamérica y Europa. Federico Santoro, alias *Capitán*, manejaba el lavado de dinero, moviendo millones de euros de ganancias ilícitas hacia el sistema bancario global, utilizando frecuentemente un banco corresponsal en EEUU.
Violencia y condenas previas
La acusación señala que ambos habrían recurrido a amenazas de violencia para proteger sus operaciones. Santoro se declaró culpable en mayo de 2025 y recibió una condena de 15 años de prisión. Marset se enfrenta ahora a una pena máxima de 20 años si es declarado culpable.
Una investigación internacional extensa
El caso fue investigado por la Unidad de Investigaciones Bilaterales de la DEA. Contó con la asistencia de agencias en Bolivia, varios países sudamericanos, Europol y departamentos del Departamento de Estado de EEUU. Se ofreció una recompensa de 2 millones de dólares por información que llevara a la captura de Marset.
Próximos pasos judiciales
Los fiscales federales Anthony T. Aminoff y Catherine Rosenberg están a cargo de la acusación. La sentencia, en caso de condena, la determinará un juez federal considerando las Pautas de Sentencia de EEUU.
Antecedentes de la organización
La organización de Marset presuntamente traficaba cocaína en Bolivia, Paraguay, Uruguay, Brasil, Bélgica, los Países Bajos, Portugal y otros lugares. En enero de 2021, Marset tenía pendientes de cobro más de 17 millones de euros por un solo envío, de los cuales Santoro lavó al menos 5 millones.
Implicaciones del proceso
La llegada de Marset a EEUU marca el inicio del proceso judicial por los cargos de lavado. El caso subraya la cooperación internacional en la lucha contra el narcotráfico y el crimen organizado transnacional. El resultado del juicio determinará la responsabilidad penal del acusado.