Fiscalía de EEUU acusa a Sebastián Marset de lavado de dinero
Sebastián Marset enfrenta hasta 20 años de prisión en Estados Unidos. El presunto narcotraficante uruguayo compareció ante un tribunal federal en Virginia acusado de conspiración para lavar dinero. La acusación señala que lideraba una organización que distribuía cocaína desde Sudamérica a Europa.
Acusación por tráfico y lavado de activos
La Oficina del Fiscal del Distrito Este de Virginia acusa a Marset de encabezar una organización criminal. La red habría distribuido miles de kilogramos de cocaína, con envíos de hasta 10 toneladas. Los cargamentos se movían desde Bolivia, Paraguay, Uruguay y Brasil hacia Bélgica, Países Bajos y Portugal.
Método de lavado de dinero
La investigación detalla que las ganancias en euros se recolectaban en Europa mediante mensajeros y sistemas clandestinos. Un colaborador clave, Federico Santoro, instruía que los fondos se convirtieran a dólares y se introdujeran en el sistema bancario internacional, utilizando un banco corresponsal en EEUU.
Colaborador condenado y amenazas
Federico Ezequiel Santoro, alias “Capitán”, se declaró culpable en mayo de 2025 y fue condenado a 15 años de prisión. La Fiscalía afirma que Santoro y Marset amenazaron con recurrir a la violencia para proteger sus actividades de narcotráfico y lavado de dinero.
Volumen de dinero investigado
Según la acusación, en enero de 2021 Marset tenía pendiente de cobro más de 17 millones de euros por un solo envío. Santoro organizó el lavado de al menos 5 millones de esos euros, utilizando principalmente el sistema bancario de Estados Unidos.
Antecedentes de la investigación
La investigación fue realizada por la DEA de Estados Unidos con apoyo de Europol, autoridades bolivianas y oficinas regionales de la DEA en Sudamérica. Los fiscales federales adjuntos Anthony T. Aminoff y Catherine Rosenberg están a cargo del caso.
Cierre y posibles consecuencias
El caso judicial en Virginia determina la responsabilidad penal de Marset por lavado de dinero. Una condena tendría implicaciones para la investigación de redes de narcotráfico entre Sudamérica y Europa, basándose en la cooperación internacional de agencias como la DEA y Europol.