Fiscalía busca colaboradores de Marset tras su captura en Bolivia
Cinco personas fueron aprehendidas como parte del equipo de seguridad del narcotraficante uruguayo Sebastián Marset. El fiscal general Roger Mariaca afirma que la investigación continúa para desarticular la red de apoyo que le permitió operar.
Una organización transnacional bajo la lupa
El fiscal Roger Mariaca describió la estructura de Marset como una organización grande con anillos de seguridad. Subrayó que se trata de una organización transnacional, presumiblemente con presencia en varios países de la región. Sin su líder, el grupo intentará continuar con sus actividades ilícitas, según la Fiscalía.
Propiedades y vehículos en la mira
Las pesquisas identificaron inmuebles usados por Marset para llevar una vida aparentemente normal, incluyendo una con canchas para hacer deporte. Los bienes no estaban a su nombre para evadir a las autoridades. Mariaca anunció que solicitará que los bienes atribuidos al narco pasen a la administración de la DIRCABI.
Nuevas vertientes en la investigación
Tras la captura, la investigación abrió tres nuevas vertientes: dos por tráfico de sustancias controladas y una por tráfico ilícito de armas. Se ha imputado a cuatro personas, entre ellas Tatiana Verónica Marset Alba. Además, se secuestraron 14 aeronaves para realizarles un microaspirado y buscar vínculos con el narcotráfico.
La red de colaboradores
La Fiscalía busca a personas que consiguieron inmuebles y vehículos para Marset. Mariaca señaló que serán convocados a declarar, ya sea como testigos o investigados. El objetivo es escuchar a todas las personas que coadyuvaron para que el narcotraficante tuviera tranquilidad en Bolivia.
Antecedentes: procesos y una fuga
Antes de su captura, Sebastián Marset enfrentaba seis procesos penales en Bolivia, incluyendo cargos por secuestro y organización criminal. Uno de estos procesos estaba relacionado con su fuga ocurrida en 2023.
Cierre: La persistencia de la estructura criminal
La Fiscalía General del Estado insiste en que la captura del líder no desarticula automáticamente la organización. El trabajo investigativo se centra ahora en los colaboradores y la infraestructura que permitió sus operaciones, con el fin de evitar la continuidad de las actividades ilícitas de la red.