Gobierno reconoce que Bolivia sigue atractiva para el narcotráfico tras captura de Marset
El viceministro de Sustancias Controladas, Ernesto Justiniano, advirtió que la detención del narcotraficante uruguayo Sebastián Marset no significa el fin de estas organizaciones. A tres días de la captura, la autoridad señaló que otras estructuras podrían intentar reorganizarse, ya que el país mantiene su potencial de producción.
La hoja excedentaria, factor clave del problema
Justiniano explicó que la plantación de coca excedentaria es uno de los factores más determinantes para la capacidad de producción de cocaína en Bolivia. El volumen potencial podría alcanzar alrededor de 300 toneladas del alcaloide, lo que mantiene al país como un lugar atractivo para las redes delictivas.
Refuerzo en control y erradicación
Frente a esta situación, el viceministro señaló que es necesario reforzar las políticas de control. Sostuvo que se debe trabajar en la erradicación para equilibrar los números de cultivos, ya que se ha pasado de 22 mil a 40 mil hectáreas, superando el límite legal.
Antecedentes de la operación
Sebastián Marset fue capturado el viernes pasado en Santa Cruz y expulsado inmediatamente a Estados Unidos. Su equipo de seguridad fue neutralizado y hasta la fecha se siguen realizando diferentes allanamientos como parte de la operación.
Implicaciones para la lucha antidroga
El reconocimiento oficial subraya que la captura de un líder no desarticula por sí sola al narcotráfico. La persistencia de cultivos excedentarios y la capacidad productiva representan un desafío estructural que requiere de políticas sostenidas de erradicación y control para evitar la reconstitución de las redes.