Abogado de Arce niega manipulación en caso Marset y ofrece declarar
El abogado de Luis Arce niega que su Gobierno manipulara la investigación para capturar al narcotraficante Sebastián Marset. Fernando Rivadeneira afirma que el expresidente está dispuesto a ser investigado. Mientras, el Gobierno actual anuncia pesquisas para identificar a quienes protegían al uruguayo.
Defensa del expresidente ante las acusaciones
Fernando Rivadeneira, abogado defensor del expresidente Luis Arce, declaró a UNITEL que no hubo “manipuleo” ni ocultamiento de información durante la gestión de su cliente en la pesquisa contra Sebastián Marset. Rivadeneira anticipa que el actual Gobierno de Rodrigo Paz intentará culpar a la anterior administración.
Disposición a declarar y cuestionamientos
El jurista señaló que Luis Arce “está a disposición” si la Justicia boliviana lo cita por este caso. Actualmente, Arce cumple detención preventiva por el caso Fondo Indígena. Rivadeneira calificó como “curioso” que, tras una advertencia de Paraguay sobre la presencia de Marset en Bolivia, se le haya capturado posteriormente.
Nuevas investigaciones y reacción internacional
Tras la captura, autoridades bolivianas anunciaron dos líneas de investigación. Una para identificar a quienes protegían y colaboraban con Marset. Otra para revisar posibles irregularidades en inmuebles incautados vinculados al narcotraficante.
Declaración clave desde Paraguay
El ministro del Interior paraguayo, Enrique Riera, afirmó que el cambio de Gobierno en Bolivia fue “clave” para la captura. Riera reveló que tuvo “tremendas discusiones” con el exministro boliviano Eduardo Del Castillo, a quien acusó de mentirle y no cumplir el compromiso de capturar a integrantes del Clan Villalba.
Antecedentes de la controversia
El abogado Rivadeneira respondió a señalamientos sobre una supuesta manipulación en la investigación para capturar al narcotraficante uruguayo Sebastián Marset, quien actualmente es procesado por la Justicia de Estados Unidos.
Implicaciones del caso
Las declaraciones sitúan el caso Marset en el centro de la disputa política entre el Gobierno actual y la anterior administración. Se abren procesos paralelos para investigar la red de apoyo al narcotraficante y la gestión pasada, mientras un actor internacional señala diferencias operativas decisivas.