Evo Morales sospecha presión de EEUU en entrega de Marset
El expresidente Evo Morales afirma que la captura y traslado a Estados Unidos del narcotraficante Sebastián Marset se produjo bajo presión del gobierno estadounidense sobre la administración de Rodrigo Paz. Morales hizo estas declaraciones en su programa dominical, vinculando la detención a una reunión entre Paz y el presidente Donald Trump.
Una captura con cronología cuestionada
El exmandatario argumenta que las autoridades bolivianas conocían el paradero de Marset desde el gobierno de Luis Arce, pero su captura no se ejecutó hasta una semana después de la Cumbre del Escudo de las Américas. «Inclusive, pensando mal, Estados Unidos le ha impuesto (entregarlo) y el gobierno de Rodrigo Paz le traiciona a Marset», dijo Morales.
La promesa de futuros testimonios
Para reforzar su sospecha, Morales no descartó que surjan testimonios de efectivos policiales. Estos revelarían supuestos contactos entre autoridades del gobierno de Paz y personas del entorno del narcotraficante.
Una acusación de pérdida de soberanía
Respecto al procedimiento, el expresidente fue contundente. Calificó el traslado inmediato como una «pérdida de la soberanía nacional». Aseguró que se hizo «sin respetar las normas bolivianas» y que, a partir de esta detención, «Bolivia no tiene soberanía ni dignidad».
El antecedente de la cumbre
El punto central de la sospecha de Morales es la cronología. La captura de Marset se produjo una semana después de que el presidente Rodrigo Paz se reuniera con el presidente Donald Trump en la Cumbre del Escudo de las Américas, lo que para el expresidente evidencia una relación causal.
Implicaciones para el gobierno actual
Las declaraciones del expresidente ponen en duda la independencia del gobierno de Paz en materia de seguridad y cooperación internacional. Plantean públicamente la posibilidad de que decisiones de Estado estén siendo influenciadas por presiones externas, según la visión de Morales.