Argentinos en Tel Aviv protegen a bebés y ancianos durante ataques con misiles
Una madre argentina pone música para bebés al sonar las alarmas para proteger a su hijo recién nacido de las sirenas. Su abuela de 91 años, visitante desde Buenos Aires, muestra preocupación por los ancianos que no acuden a los refugios. La comunidad argentina en Israel supera los 100.000 residentes.
Una rutina de guerra con recién nacido
Jennifer, una contadora argentina de 38 años, vive en Tel Aviv desde hace siete años. Cuando suena la alerta en su celular, silencia el teléfono y activa música para bebés para que su hijo Tom, de seis semanas, no escuche las sirenas. Ella y su pareja israelí, Eyal, duermen en la habitación blindada de su departamento, que acondicionaron como cuarto del bebé para evitar corridas.
La preocupación por la tercera edad
Raquel, la abuela de 91 años de Jennifer, viajó desde Buenos Aires para el nacimiento de su bisnieto. Expresa inquietud porque personas de su edad no van a los refugios. «Tengo amigos que me dicen: ‘No tengo fuerzas para bajar las escaleras'», comenta. Destaca que, a diferencia de Buenos Aires, en Tel Aviv los edificios abren sus puertas a desconocidos durante las alarmas.
Antecedentes del conflicto actual
Irán lanzó misiles sobre Tel Aviv y amenazó de muerte al primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu. Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) confirmaron que continuarán las operaciones contra Irán al menos hasta la Pascua judía. El sistema de alerta da un margen de unos diez minutos entre la notificación en el celular y el sonido de las sirenas.
Cierre e incertidumbre familiar
Los padres y la abuela de Jennifer tienen fecha de regreso a Buenos Aires para el 3 de abril, pero su partida depende de la evolución del conflicto. La madre de Jennifer expresa angustia por dejarlos, aunque señala que se sienten más cuidados que en Argentina. La familia argentina intenta mantener la normalidad en medio de las operaciones militares.