La Cúpula de Hierro israelí intercepta misiles con un 90% de efectividad desde 2011
El sistema defensivo calcula en microsegundos la trayectoria de proyectiles y los neutraliza si amenazan zonas pobladas. Cada interceptación tiene un coste estimado de 80 mil dólares. Funciona con baterías móviles y se activa de forma automática.
Un cerebro tecnológico en el cielo
La Cúpula de Hierro no es un simple lanzamisiles. Es un sistema que sincroniza un radar y un sensor para rastrear amenazas. Procesa la información y calcula la trayectoria del proyectil. Solo se activa si el objetivo es una zona poblada, escuela o infraestructura sensible.
Actuación y límites del escudo
Según el American Jewish Committee, su efectividad es del 90 por ciento. Falló el 29 de febrero en Beit Shemesh, donde un misil iraní causó nueve muertos. También falló en Zarzir, un pueblo árabe, con bombas racimo.
Desafíos y evolución del sistema
El mayor desafío fue en 2025, durante doce días de ofensiva iraní con drones y misiles balísticos. La Cúpula operó junto a los sistemas Arrow 3 y Honda de David. Para abaratar costes, Israel desarrolla el Iron Beam, un sistema de láser que solo consume electricidad.
Financiación y despliegue
Estados Unidos financia parte del sistema y fabrica el 55% de sus componentes. Las baterías de lanzamiento son móviles y se despliegan según la amenaza, como en el norte de Haifa.
Antecedentes de un escudo activo
El sistema se utiliza desde 2011. Durante el ataque de Hamas en octubre de 2023, interceptó alrededor del 90% de los cohetes dirigidos a zonas urbanas, de un total de más de 5.000 lanzados.
Cierre: Implicaciones de una defensa tecnológica
La Cúpula de Hierro representa la principal defensa antimisiles de Israel. Su alto coste operativo impulsa el desarrollo de tecnología complementaria, como el Iron Beam. La colaboración con EE.UU. es clave para su mantenimiento y producción.