León XIV recibe críticas por moderación excesiva ante guerra en Irán
La Iglesia alemana cuestiona la prudencia del pontífice. Crecen las perplejidades en el mundo católico por la actitud del Papa ante el conflicto iniciado el 28 de febrero. El Papa se ha limitado a llamados genéricos a la paz.
Una postura marcada por la cautela
Desde el inicio de la guerra, se esperaban condenas más explícitas. El Papa no ha citado a los países involucrados ni se ha referido al asesinato del líder iraní Ali Khamenei. Su secretario de Estado, el cardenal Pietro Parolin, sugirió una intervención más perentoria. La postura se mantuvo incluso tras un ataque a una escuela en Irán que causó 160 muertes de menores.
La crítica desde Alemania
La agencia de los obispos alemanes, KNA, señaló que “la moderación y el retardo frente a esta guerra comienzan a ser cada vez más evidentes”. Criticó que el Papa no ha mostrado la “espada afilada” de su disposición como jefe de la comunidad religiosa más grande del mundo para una condena pública moral.
Antecedentes de la respuesta vaticana
El conflicto comenzó el 28 de febrero con ataques aéreos de Israel y Estados Unidos. El Papa afirmó que la paz no se alcanza con armas, sino con diálogo. A diferencia de 2013, cuando el papa Francisco convocó oraciones por Siria, hoy no hay una agenda de oraciones específica en el Vaticano por este conflicto.
Implicaciones de la prudencia papal
La actitud de León XIV contrasta con las expectativas de una condena clara. Los equilibrios internos de la Iglesia en Estados Unidos podrían influir en su cautela. El cardenal Blase Cupich, amigo del Papa, ha cuestionado la legitimidad de atacar un país soberano sin una amenaza inmediata.