Estudiantes usan IA en cuentas de redes sociales para difamar a profesores
Cuentas anónimas en TikTok e Instagram, gestionadas por alumnos, emplean herramientas de IA como Viggle AI para crear memes de vídeo que ridiculizan y atacan la reputación del personal docente. Esta tendencia, denominada «páginas de difamación», utiliza referencias a figuras como Benjamin Netanyahu y Jeffrey Epstein para ganar viralidad.
La mecánica de la difamación digital
Los creadores usan jerga de foros de internet como «looksmaxxing» y herramientas de IA que permiten superponer el rostro de un profesor en cualquier vídeo de referencia. Una investigación del Global Network on Extremism and Technology advierte que Viggle AI representa una nueva frontera para la propaganda espontánea. Algunos contenidos incluyen símbolos extremistas deformados, como el reino ficticio de Agartha, propio del ocultismo neonazi.
De la broma local al acoso viral
El caso del instituto Crandall en Texas muestra cómo el contenido traspasa la comunidad local. Una cuenta de TikTok, @crandall.kirkinator, inspiró a usuarios sin vínculo con el centro a amplificar la difamación. El administrador de la cuenta borró su perfil de Instagram voluntariamente, alegando que «algunos profesores estaban siendo acosados», aunque después reactivó la cuenta en TikTok.
Respuesta de las plataformas y los centros educativos
Meta y TikTok confirmaron que eliminan contenidos que violan sus políticas contra el acoso. Un portavoz del distrito escolar de Wylie declaró que, de identificar a los estudiantes responsables, se enfrentarán a acción disciplinaria y posibles consecuencias legales. El distrito subraya que no se ha presentado ninguna denuncia formal a través de sus canales oficiales respecto a las acusaciones de los vídeos.
El dilema del creador anónimo
El administrador de @thewyliefiles, un estudiante que pidió anonimato, define el contenido como «difamación satírica». Reconoce que mencionar a Epstein o Netanyahu da más tracción y que su objetivo es hacer crecer la página, pero también expresa preocupación por la seguridad de los profesores: «No queremos que los doxeen, acosen o les hagan llamadas de broma».
Antecedentes: Una nueva cultura de la privacidad
Investigadores como İdil Galip señalan que los administradores de estas páginas pertenecen a generaciones con una comprensión diferente de la privacidad, socializadas en una cultura donde el rostro propio es del espectador. Geert Lovink, profesor de la Universidad de Ámsterdam, habla de una «desconexión tecnológica profunda» entre lo que los estudiantes ven como una broma inofensiva y las ramificaciones reales de publicar estos memes.
Cierre: Implicaciones para el entorno educativo
La tendencia de las «páginas de difamación» evidencia un conflicto entre la expresión juvenil en redes y la protección de la reputación docente. Mientras las plataformas aplican sus normas y los centros advierten de consecuencias, expertos subrayan el cambio en la percepción de la identidad y la privacidad entre los jóvenes, planteando un desafío complejo para las comunidades educativas.