Baches y canales sucios evidencian abandono de vías en Santa Cruz
Las lluvias dejan al descubierto la falta de mantenimiento en calles y sistemas de drenaje. Vecinos y conductores reclaman atención a la Alcaldía ante el deterioro generalizado. La situación se repite en múltiples avenidas y anillos de la ciudad.
Canales colapsados y calles inundadas
En el tercer anillo externo y la avenida Busch, el agua de lluvia se mezcla con líquido maloliente que rebalsa de las alcantarillas. Los canales de drenaje están cubiertos de pasto y basura, lo que impide el flujo normal y causa inundaciones. Vecinos como María Esther Salvatierra, de 73 años, aseguran que es “la primera vez que se ve tanto abandono” en materia de limpieza.
Baches que proliferan como hongos
Los huecos en el pavimento son un problema generalizado. En la avenida San Martín y el cuarto anillo hay huecos profundos que acumulan agua y pasan desapercibidos hasta que los vehículos golpean. Sectores como el octavo anillo y la doble vía a La Guardia presentan tramos de 200 metros completamente llenos de baches, obligando a los conductores a reducir drásticamente la velocidad.
Sumideros sin tapa: un peligro peatonal
En el centro de la ciudad, los robos constantes de rejillas dejan sumideros abiertos, representando un riesgo grave. Los vecinos colocan palos y ramas para advertir del peligro. Un adulto mayor en silla de ruedas sufrió una caída tras meter una rueda en uno de estos huecos. La comunidad se queja de que el municipio no repone todas las protecciones ni persigue a los ladrones.
La respuesta municipal ante la crisis
Con el alcalde Jhonny Fernández ejerciendo desde el penal de Palmasola, la Secretaría de Obras Públicas intenta atender las demandas. Reportan trabajos de limpieza de sumideros, colocación de rejillas de hormigón en calles como Monseñor Salvatierra, y labores de bacheo y micropavimentación en puntos críticos como la doble vía a La Guardia. Coordinan estas acciones con las subalcaldías.
Un paisaje urbano deteriorado
La situación en estas zonas da una pauta del abandono que muestra la urbe cruceña. Los principales reclamos ciudadanos se centran en la falta de limpieza de los canales de drenaje y en la reparación urgente de los baches. Conductores que transitan por estos lugares piden a gritos a las autoridades que actúen: “¡Que limpien! ¡La ciudad está un desastre!”.
Implicaciones de un mantenimiento deficiente
El estado de las vías y el sistema de drenaje afecta directamente a la movilidad y la seguridad pública. Representa un riesgo constante para vehículos y peatones, y agrava los problemas de inundaciones durante la temporada de lluvias. La situación evidencia una necesidad crítica de planificación y ejecución de obras de mantenimiento urbano de manera sistemática y extensiva en toda la ciudad.