Irán dispara cerca de 300 misiles contra Israel en la mayor ofensiva nocturna
Irán lanzó cerca de 300 misiles, la mitad de ellos «de racimo», contra Israel entre la medianoche y las seis de la mañana. Esta ofensiva, la peor desde finales de febrero, se produjo tras las advertencias de Teherán por los bombardeos israelíes y estadounidenses. La capital israelí, Tel Aviv, resistió el ataque sin víctimas mortales reportadas.
Una noche de interceptaciones y refugios
Durante la madrugada, las alarmas y sirenas en Tel Aviv fueron intermitentes. Los residentes se refugiaron en mamad o mamak, las habitaciones blindadas de los edificios. Muchos hoteles abrieron sus puertas y sus refugios, usados como estacionamientos en tiempos de paz, para albergar a vecinos y huéspedes. La fatía llevó a que, con el paso de las horas, menos personas acudieran a los refugios ante cada nueva alerta.
La amenaza de los misiles de racimo
El uso de misiles de racimo, prohibidos en zonas urbanas, supone un desafío para el sistema de defensa israelí. Las sub-bombas que se desprenden pueden afectar a un área de diez kilómetros desde el punto de impacto, ampliando el radio de daño potencial.
Antecedentes: Una escalada anunciada
La ofensiva se produce después de que Irán advirtiera que «subiría la apuesta» si se intensificaban los bombardeos contra sus infraestructuras. Esta acción es una respuesta directa a las operaciones conjuntas de Israel y Estados Unidos contra territorio iraní.
Cierre: La tregua se rompe
Tras nueve horas de calma, los portales de noticias israelíes informaron de un nuevo ataque con misiles iraníes. La población recibió la instrucción de prepararse para regresar a los refugios, indicando que la escalada militar continúa.