Bolivia afirma ser referente en sanidad vegetal en reunión global de Roma
Bolivia se ha convertido en un referente estratégico para la sanidad vegetal, según declaró su ministro de Desarrollo Productivo, Óscar Mario Justiniano, en la 20.ª reunión de la Comisión de Medidas Fitosanitarias (CMF) en Roma. El evento, órgano rector de la Convención Internacional de Protección Fitosanitaria (CIPF), congregó a países miembros para abordar estándares globales.
Un pilar para la seguridad alimentaria global
El ministro Justiniano calificó la sanidad vegetal como un pilar de “relevancia estratégica”. Enfatizó que es indispensable para salvaguardar la seguridad alimentaria y la integridad de los ecosistemas mundiales. Subrayó que la armonización de normas internacionales facilita un comercio agrícola seguro y es vital para preservar la biodiversidad.
Llamado a la cooperación internacional
La autoridad boliviana instó a priorizar la asistencia técnica y la transferencia de tecnología hacia los países en desarrollo. Puso especial énfasis en la necesidad de democratizar el conocimiento para una implementación efectiva de las normas fitosanitarias. Esto, ante los desafíos del cambio climático y el dinamismo del comercio global.
Compromiso con los objetivos internacionales
El ministro reiteró el compromiso de Bolivia con los objetivos de la CIPF. Concluyó que el país contribuye a fortalecer un sistema fitosanitario internacional sólido, inclusivo y eficaz. La CMF establece estándares para prevenir la introducción y propagación de plagas en plantas y productos vegetales.
Antecedentes: El foro de decisión fitosanitaria
La Comisión de Medidas Fitosanitarias es el máximo órgano rector de la CIPF. Su función principal es el establecimiento de estándares globales destinados a prevenir la introducción y propagación de plagas que afecten a las plantas y productos vegetales, protegiendo así el comercio y los recursos naturales de las naciones.
Cierre: Repercusión en el sistema global
La intervención de Bolivia en la CMF subraya su papel activo en la gobernanza fitosanitaria internacional. Las implicaciones se orientan hacia la búsqueda de un comercio agrícola más seguro y la protección de los ecosistemas, mediante estándares armonizados y cooperación técnica.