Paz prevé fin de turbulencia política tras elecciones del 22 de marzo
El presidente Rodrigo Paz anuncia el envío de leyes estructurales y presupuesto a la ALP tras los comicios subnacionales. La oposición, encabezada por Libre, condiciona su apoyo a consensos y transparencia, mientras el oficialismo carece de mayoría absoluta en el Legislativo.
Un Ejecutivo a la espera del cambio de escenario
El presidente Paz califica el contexto actual de “turbulencia”, vinculada a las elecciones subnacionales y a la promesa de distribución de recursos 50/50. Su apuesta es que la confrontación disminuya después del 22 de marzo, fecha límite que se ha fijado para remitir a la Asamblea Legislativa Plurinacional (ALP) los proyectos de ley estructurales, el presupuesto reformulado y otras iniciativas clave. Hasta ahora, tras 122 días de gestión, no ha enviado ninguno de los tres tipos de proyectos pendientes.
El candado legislativo de la oposición
El senador José Manuel Ormachea, de Libre, afirma que su bancada es el “candado legislativo” en ambas cámaras. “Ningún proyecto pasa en su aprobación sin el visto bueno de Libre”, subraya. Imponen como condiciones para la gobernabilidad consensos reales, diálogo con las regiones y acceso a información transparente. Esta postura se fortalece por la falta de mayoría absoluta del oficialista PDC, que está dividido en fracciones.
Antecedentes: Un Parlamento fragmentado
El escenario legislativo se complica para el presidente Paz debido a una “peligrosa dispersión de fuerzas”. Esta fragmentación no solo afecta al PDC, sino también a la propia bancada de Libre y a sectores de la alianza Unidad, aliada del Gobierno. Esta división dificulta la formación de mayorías para aprobar la agenda legislativa.
Cierre: Urgencia normativa y un camino complejo
Analistas como Carlos Börth advierten de la urgencia de aprobar leyes en sectores estratégicos y el Presupuesto, señalando que sin ellas la situación del país no cambiará. Se anticipa una relación complicada entre el Ejecutivo y el Legislativo, donde la aprobación de cualquier norma dependerá de complejas negociaciones con una oposición que ha puesto condiciones claras para su apoyo.