Bolivia mantiene alta restricción a la libertad de prensa según informe de la SIP
Bolivia obtuvo 37,12 puntos sobre 100 en el Índice Chapultepec 2025. El país se mantiene en la franja de ‘Alta restricción’, a pesar de subir tres posiciones en el ranking regional. El informe evalúa el periodo del 2 de noviembre de 2024 al 1 de noviembre de 2025.
Un panorama regional en deterioro
La Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) reporta un deterioro dramático en las Américas, con un promedio regional de 47,10 puntos, el nivel más bajo desde que se realiza la medición. El documento califica el periodo como uno de los peores años para el periodismo en la región.
La situación específica de Bolivia
Bajo el Gobierno de Luis Arce, el informe señala que la sostenibilidad de los medios ha padecido discriminación en pautas publicitarias, fiscalización tributaria y un lenguaje de estigmatización. Agrega que la prensa independiente es a veces agredida en las calles por simpatizantes del gobierno.
Evaluación por dimensiones clave
El reporte detalla las puntuaciones bolivianas en tres áreas. En Ciudadanía Informada y Libre de Expresarse obtuvo 7,94 de 30. En Actuaciones del Estado contra la Violencia alcanzó 14,68 de 40. En Control de Medios y Periodismo la calificación fue de 14,50 de 30.
Clasificación de países en la región
República Dominicana lidera el índice con más de 80 puntos. En la franja de ‘Alta restricción’ se encuentran Ecuador, Bolivia, Honduras, Perú, México, Haití, Cuba y El Salvador. Nicaragua y Venezuela figuran en la categoría de ‘Sin libertad de expresión’.
Factores comunes de restricción
El informe subraya que los presidencialismos autoritarios han marcado la pauta en las naciones peor evaluadas. Los jueces participantes atribuyen a los poderes Ejecutivos el uso de instituciones para criminalizar al periodismo y la asfixia financiera de medios críticos.
Un futuro de incertidumbre
La SIP advierte sobre la incertidumbre en torno al clima de derechos civiles en varios países y sobre la capacidad de la prensa para garantizar su sostenibilidad en contextos de crisis económica, como el que atraviesa Bolivia. El deterioro no distingue ideologías políticas.