La ONU declara la deportación de niños ucranianos por Rusia como crimen contra la humanidad
La Comisión Internacional de Investigación de la ONU para Ucrania afirma que las autoridades rusas han deportado a «miles» de niños desde zonas ocupadas. El informe señala la participación directa de Vladimir Putin. Ucrania cifra en casi 20.000 los menores trasladados ilegalmente a Rusia y Bielorrusia.
La escala y el proceso de la deportación
El informe de la ONU ha identificado 1.205 casos concretos de niños trasladados por Moscú en 2022. El 80% no ha sido devuelto. La mayoría procedían de las regiones de Donetsk y Lugansk. Rusia justificó las evacuaciones alegando un riesgo inminente de ataque ucraniano. Posteriormente, los niños fueron colocados en familias o instituciones rusas y se les otorgó la ciudadanía rusa.
Consecuencias para los niños y sus familias
La separación forzosa y el entorno coercitivo en Rusia han causado una angustia profunda a los menores. Los que logran regresar sufren trauma, ansiedad y miedo al abandono. El informe recoge testimonios de niños a los que se les dijo que Ucrania «ya no existe». Muchos padres siguen sin conocer el paradero de sus hijos, lo que la ONU califica de desaparición forzada.
Las respuestas internacionales y las acusaciones
La Corte Penal Internacional (CPI) emitió en 2023 una orden de arresto contra Vladimir Putin y su comisionada de derechos infantiles, Maria Lvova-Belova, por deportación ilegal. Ucrania ha recuperado alrededor de 2.000 niños. Se ha reportado la participación de la exprimera dama estadounidense Melania Trump en facilitar reunificaciones.
La posición oficial de Rusia
Moscú ha descartado siempre las acusaciones de traslado forzoso. Vladimir Putin ha afirmado que la historia de los «secuestros» está exagerada y que los niños fueron «rescatados» de una zona de guerra. Insistió en que no había problema para devolverlos, algo que el informe de la ONU y Kiev contradicen.