Coordinadora de la Mujer alerta de brechas en derechos femeninos en Bolivia
Más de medio millón de denuncias por violencia desde 2013. El Observatorio de Género presenta un informe sobre la situación de las mujeres, en un contexto de formulación del PGDES y de cara a las Elecciones Subnacionales 2026.
Autonomía económica con alta precariedad laboral
El informe evidencia que la autonomía económica de las mujeres está limitada. La tasa de empleo informal en Bolivia es del 83,9%, afectando al 86,1% de las mujeres. Pese a que la participación laboral femenina creció del 45,7% en 2001 al 65,8% en 2024, la brecha persiste, ya que los hombres participan en más de un 80%.
Violencia con baja tasa de condenas
Desde la Ley 348, se registraron 535.970 denuncias por violencia y 1.253 feminicidios. El acceso a la justicia es limitado: entre 2013 y 2023, solo el 6,59% de los casos concluyó en sentencia condenatoria.
Democracia paritaria con resistencias en cargos ejecutivos
En las candidaturas para 2026, las mujeres son el 52% para concejalías. Sin embargo, solo representan el 15% en alcaldías y el 8% en gobernaciones. El Observatorio identificó 665 publicaciones con acoso político digital contra candidatas en menos de tres meses.
Brechas en salud reproductiva
Los embarazos adolescentes bajaron de 82.416 en 2015 a 28.078 en 2024, pero la cifra anual sigue siendo alta. La mortalidad materna es de 146 por cada 100.000 nacidos vivos, una de las tasas más altas de la región según el UNFPA.
Un informe en un momento clave de planificación
El análisis se presenta mientras Bolivia formula el Plan General de Desarrollo Económico y Social (PGDES) 2026–2035 y el Plan de Desarrollo Económico y Social (PDES) 2026–2030. La Coordinadora de la Mujer advierte que la planificación del desarrollo es una decisión política sobre el modelo de país.
La igualdad sustantiva como base del desarrollo
El informe plantea la necesidad de incorporar metas verificables y presupuesto específico para los derechos de las mujeres. Señala que sin igualdad sustantiva no hay democracia ni desarrollo sostenible, en un llamado a no dejar estos derechos en segundo plano en el nuevo ciclo de desarrollo.