Mojtaba Khamenei asume como líder supremo de Irán en plena escalada bélica
Irán nombró este lunes al ayatolá Mojtaba Khamenei como nuevo líder supremo. La guerra, que cumple diez días, se expande con ataques a infraestructura energética en el Golfo y una primera muerte en Israel por un misil. Los mercados mundiales se desplomaron y el precio del petróleo superó los 100 dólares.
Nuevo liderazgo en Teherán
La Asamblea de Expertos designó a Mojtaba Khamenei para suceder a su difunto padre. Se le considera de línea dura y estará al mando de las fuerzas armadas y del programa nuclear. La Guardia Revolucionaria y Hezbollah expresaron su apoyo. Algunas voces internas critican que el título se herede.
Repercusión en la región
Irán atacó instalaciones clave en el estrecho de Ormuz, frenando el tránsito de petroleros. Arabia Saudita interceptó drones contra el yacimiento de Shaybah. En Emiratos Árabes Unidos hubo heridos por metralla. Bahrein declaró fuerza mayor en sus envíos de petróleo tras un ataque a su refinería.
Respuesta israelí y bajas
Israel afirmó haber atacado blancos en Isfahán, incluyendo centros de mando de la Guardia Revolucionaria. En el centro de Tel Aviv, un misil iraní causó la primera muerte civil israelí en una semana. El balance total de la guerra supera los 1.600 fallecidos entre Irán, Líbano e Israel.
Actuación de otras potencias
Turquía interceptó un misil balístico en su espacio aéreo. Estados Unidos ordenó la salida de personal no esencial de Arabia Saudita y otras ocho misiones diplomáticas. Un soldado estadounidense murió por heridas de un ataque previo, elevando a siete las bajas militares de EE.UU.
Antecedentes del conflicto
La guerra comenzó el 28 de febrero con un ataque de Estados Unidos e Israel. Irán mantiene uranio altamente enriquecido y el nuevo líder podría optar por avanzar hacia un arma nuclear, un escenario que Israel y EE.UU. califican de inaceptable.
Cierre e implicaciones
La designación de Khamenei apunta a una continuación del conflicto. La campaña contra infraestructura energética amenaza el suministro global de crudo y agua en naciones desérticas, mientras los frentes se multiplican desde el Líbano hasta el Golfo Pérsico.