China afronta riesgos económicos por el conflicto en Oriente Medio
Los lazos comerciales y energéticos de China en la región están en la línea de fuego. El ataque de Estados Unidos e Israel contra Irán y su contraataque paralizan el tráfico por el Estrecho de Ormuz y amenazan infraestructuras críticas.
Intereses comerciales bajo amenaza
Las exportaciones de China a Oriente Medio crecieron casi el doble de rápido que al resto del mundo en 2025. Emiratos Árabes Unidos es el mercado de más rápido crecimiento para automóviles chinos y la demanda de acero por parte de Arabia Saudita se duplicó. Estos flujos se ven ahora interrumpidos por los combates.
Inversiones y crédito en riesgo
China tiene una exposición crediticia significativa. El 10% de su cartera global de préstamos en 2023 estaba en la región, según AidData. Sus bancos e inversores financian y construyen infraestructuras como puertos, refinerías y plantas de gas, varias ya atacadas.
Antecedentes: Dependencia energética y comercial
China se volvió dependiente del suministro de petróleo y gas de Oriente Medio. Esta importancia se acentuó con la intensificación de la rivalidad comercial con Estados Unidos, que imposibilitó vender muchos productos a ese mercado. China encontró en Irán una fuente barata de petróleo y en la región gobiernos interesados en su tecnología.
Cierre: Repercusiones y respuesta diplomática
El conflicto obliga a empresas chinas a suspender servicios y a empleados a teletrabajar. China ha evacuado ciudadanos y su diplomacia, con Wang Yi a la cabeza, mantiene conversaciones con los actores regionales. La paralización del Estrecho de Ormuz afecta al transporte de energía y mercancías, forzando a navieras como Cosco a suspender reservas. La pérdida del petróleo iraní, más barato, encarecería el suministro energético chino.