Legisladores piden eliminar el estupro para endurecer penas por violencia sexual a menores
Entre 10 y 12 casos diarios de violencia sexual contra niñas y adolescentes en Bolivia suelen procesarse como estupro, un delito con penas de solo 3 a 6 años. Legisladores e instituciones consideran urgente su derogación para juzgar estos hechos como violación, con condenas de hasta 20 años de prisión.
Un delito que atenúa la gravedad de la agresión
El estupro permanece en el Código Penal boliviano. Se aplica a quien «mediante seducción o engaño tenga acceso carnal» con un menor. William Solíz, presidente de la comisión de Derechos Humanos de Diputados, afirma que fiscales y abogados «acomodan» los casos como estupro para obtener penas leves.
La presión para un cambio legal
Dos proyectos de ley de la anterior legislatura buscan eliminar esta figura. La Corte IDH ya pidió su derogación en 2022. La Coordinadora de la Mujer, dirigida por Tania Sánchez, reporta 1.900 denuncias anuales por estupro y 216 en lo que va de 2026.
Antecedentes: Un problema naturalizado y urgente
La ‘gran mayoría’ de estos delitos se cometen dentro del entorno familiar. Sánchez subraya que un adolescente no puede dar consentimiento válido y que es urgente un tratamiento diferenciado para las víctimas y que los agresores sean juzgados con el peso correspondiente a su delito.
Cierre: Casos emblemáticos y el camino regional
La polémica se reactivó con casos como el de un pastor evangélico encarcelado. La figura del estupro también apareció en la investigación inicial contra el expresidente Evo Morales. Países como Colombia, Ecuador y Perú ya han avanzado en regular esta figura, declarando la imprescriptibilidad de la violación sexual.