Exestudiantes del Ayacucho siguen procesados 23 años después del Febrero Negro
Dos exdirigentes estudiantiles del Colegio Ayacucho continúan enjuiciados 23 años después de los sucesos de febrero de 2003. El proceso judicial, denunciado como un «martirio», se inició tras una protesta estudiantil que derivó en un enfrentamiento armado con 33 fallecidos.
Un proceso cambiante y dilatado
El abogado defensor Bladimir Machicado señaló que la acusación inicial por asesinato fue modificada. Actualmente, los exdirigentes Ivert Medina y otro compañero enfrentan cargos por instigación pública a delinquir y daño calificado. Machicado indicó que el juicio oral sigue su curso con 28 expedientes acumulados.
La versión de un acusado
Ivert Medina declaró que la protesta original era por demandas educativas. «La Policía nos gasifica», afirmó, lo que desvió la marcha hacia el Palacio de Gobierno. Medina asegura cargar con «una responsabilidad que no es nuestra» y que este proceso le ha impedido acceder a un empleo formal.
Los hechos que originaron el caso
Los sucesos ocurrieron en febrero de 2003, durante el gobierno de Gonzalo Sánchez de Lozada. Una protesta estudiantil del Colegio Ayacucho, que fue gasificada, terminó apedreando el Palacio de Gobierno. Este hecho precedió a un enfrentamiento armado entre la seguridad militar presidencial y policías amotinados, que dejó 33 muertos.
Implicaciones y desarrollo judicial futuro
El proceso, que involucra a unas 30 personas, continúa en la justicia ordinaria. La defensa ha anunciado que solicitará la declaración de más actores de la época, como el exdefensor del Pueblo Waldo Albarracín y el exembajador Sacha Llorenti, quien en 2003 era dirigente de la Asamblea de Derechos Humanos.