Exiliados iraníes en Francia reciben amenazas de muerte tras ofensiva militar
La muerte del líder supremo Alí Khamenei en los bombardeos ha generado una mezcla de miedo y esperanza entre la diáspora. Mientras sus familiares en Teherán sufren los ataques, opositores en Francia enfrentan intimidación. El Ministerio del Interior francés ha desplegado patrullas adicionales por temor a ataques terroristas.
Comunidad entre el miedo y la esperanza
La ofensiva militar lanzada por Estados Unidos e Israel contra la República Islámica ha sumido a los exiliados en ansiedad. Martineh Sadeghi, una exiliada cerca de Rennes, explica el pánico por sus seres queridos en Teherán. “Nadie se alegra de ver su país bombardeado, pero también hay alegría”, resume. En París, manifestantes como Tahoura Vergnet expresaron sentimientos encontrados durante una marcha.
Activistas bajo presión
La ensayista Mona Jafarian, cofundadora de la asociación ‘Mujer Azadi’, cree que hubo un punto de inflexión tras la sangrienta represión de enero en Irán. Afirma que la población dentro del país está recuperando la esperanza y que no hay vuelta atrás en su mente.
Amenazas y protección policial en la diáspora
Militantes en Francia reciben llamadas anónimas, insultos y amenazas de muerte. Varios tienen reforzada su protección policial. Una víctima, bajo protección desde hace dos años, relata amenazas de violación de presuntos miembros de Hezbollah. El periodista Emmanuel Razavi también está bajo custodia tras ser amenazado por los servicios secretos iraníes.
Repercusión en la vida de los exiliados
La productora Nazila Golestan sufrió presión tras publicar un documental crítico. “Atacaron a mi hermano y a mi madre en Irán”, relata. En Francia, rompieron las ventanas de su casa y tuvo que cortar todo contacto con su familia por seguridad.
Antecedentes: una historia de exilio
Cincuenta años atrás, el ayatollah Ali Khomeini organizó su revolución desde Neauphle-le-Château, en Yvelines. Cuando Khomeini llegó a Teherán en 1979, miles de personas marcharon al exilio. Comenzó una dictadura teocrática y muchos exiliados eligieron Francia, que no exigía visa. En 2015, la diáspora en Francia estaba compuesta por aproximadamente 25.000 personas nacidas en Irán.
Cierre: seguridad reforzada ante el temor
El Ministerio del Interior francés anunció el despliegue de patrullas adicionales en lugares frecuentados por la comunidad iraní. La situación mantiene en vilo a los exiliados, atrapados entre la preocupación por sus familias en Irán y las amenazas directas en suelo francés.