Activista iraní describe sentimiento agridulce en Irán tras bombardeos
Al menos 30.000 personas murieron en Irán en protestas de enero, antes de la guerra actual. La población se comunica con la diáspora mediante audios y videos debido a las severas limitaciones de internet y comunicación telefónica.
Comunicación en la oscuridad digital
Con solo el 1% de internet operativo y escasa comunicación, los iraníes envían material al exilio. La gente nos manda videos de júbilo, explica la activista Nilufar Saberi. Reciben audios donde la población celebra la eliminación de la cabeza de la máquina de matar que los gobernaba, pese al terror de los bombardeos.
Una esperanza por la liberación
Saberi, en entrevista con Clarín, define un sentimiento de esperanza agridulce. Hay alivio porque alguien va a venir a eliminar a nuestros verdugos, pero también angustia e incertidumbre. Subraya que no hay posibilidad de derrocar al régimen con las manos vacías.
Antecedentes de opresión sistemática
Durante más de cuatro décadas, la República Islámica ha restringido los derechos de las mujeres en todos los ámbitos, utilizando sus cuerpos como herramientas de dominación. El sistema ha sido descrito como un apartheid de género.
Cierre: Una petición de rescate internacional
La activista afirma que desde Irán piden la aplicación de la Responsabilidad de Proteger de la ONU. Denuncia la miseria extrema, con familias que venden órganos para sobrevivir. Concluye que, en este contexto, los intereses de EEUU e Israel coinciden con el deseo popular de derrocar la teocracia.