Paz identifica 100 normas a eliminar para viabilizar el reparto 50/50
El presidente Rodrigo Paz anunció la identificación de cerca de 60 leyes y más de 40 decretos que deben ser derogados para hacer viable la distribución económica 50/50 entre el gobierno central y las regiones. La implementación de esta promesa electoral sigue sin fecha concreta, generando presión de autoridades subnacionales.
Un cambio estructural con responsabilidades compartidas
El mandatario, desde Sucre, enfatizó que el 50/50 «no es sólo repartir recursos» sino un cambio estructural del Estado. Subrayó que la distribución implica que las regiones asuman responsabilidades sobre el sistema de salud y el sistema educativo, temas que se conversarán con las nuevas autoridades electas en los próximos comicios autonómicos.
La incertidumbre en los plazos genera tensión política
La viceministra de Autonomías, Andrea Barrientos, declaró que el proceso puede tardar «dos o tres días, cinco semanas o 10 años». Esta afirmación le valió críticas de autoridades regionales como el gobernador de Santa Cruz, Fernando Camacho, quien anunció que no participará del Consejo de Autonomías si Barrientos no renuncia.
El contexto de una promesa pendiente
Las autoridades departamentales, municipales y representantes de la sociedad civil comenzaron a presionar por la distribución de los recursos que aglutina el gobierno central. La propuesta electoral de Paz aún no se concreta, mientras sigue sin mostrar señales claras para “achicar el Estado” y reducir el gasto público significativamente.
Un proceso que depende del diálogo futuro
La viabilidad del 50/50 queda supeditada a un amplio proceso de derogación normativa y a complejas negociaciones sobre la transferencia de competencias y recursos, cuyos tiempos reales de implementación permanecen inciertos.