Lupo y Lara acuerdan aplicar decreto que reestructura la Vicepresidencia
El ministro de la Presidencia, José Luis Lupo, afirmó haber acordado con el vicepresidente Edmand Lara la implementación del Decreto Supremo 5552. La reunión se produjo tras las críticas públicas de Lara a la norma, que modifica la estructura administrativa de su despacho. Lupo aseguró que se garantizarán las condiciones para el trabajo legislativo.
Un encuentro para desactivar tensiones
La cita se dio luego de que el vicepresidente solicitara públicamente una reunión para aclarar los alcances del DS 5552. Lara había expresado preocupación por la falta de recursos técnicos, personal e incluso combustible. Tras el encuentro, Lupo lo calificó de “muy cordial, muy efectivo y muy bueno”.
El contenido del polémico decreto
La norma transfiere varias funciones operativas de la Vicepresidencia al Ministerio de la Presidencia. Esto fue interpretado por Edmand Lara como una reducción de sus competencias en favor de Lupo. Por este motivo, en días anteriores, el vicepresidente había acusado al presidente Paz de “tirano” y llamado a Lupo “vicepresidente de facto”.
Garantías para el ámbito legislativo
Pese a las críticas, Lupo reiteró que las atribuciones del vicepresidente en el Legislativo “están intactas”. Explicó que el nuevo organigrama para las áreas absorbidas busca un trabajo “más práctico, menos burocrático y más eficiente”. Sobre los recursos, reconoció dificultades económicas nacionales, pero aseguró que se garantiza el funcionamiento institucional.
Coordinación pese al distanciamiento político
El ministro descartó una ruptura entre el presidente y el vicepresidente. Afirmó que “cada uno está cumpliendo su rol” y que se avanza en coordinación. No obstante, Lara se ha declarado opositor a Paz y lo ha acusado, junto a sus ministros, de supuestos actos de corrupción.
Antecedentes del conflicto
El debate en torno al DS 5552 elevó el tono político en las últimas semanas. El vicepresidente manifestó inquietudes sobre su implementación y la situación administrativa de su despacho, incluso cuestionando posibles injerencias del Ejecutivo en el ámbito legislativo, algo rechazado por el Ministerio de la Presidencia.
Cierre y proyección
Tras la reunión, según Lupo, ambas autoridades coincidieron en mirar hacia adelante y continuar trabajando en la aplicación de la normativa. El acuerdo busca normalizar la operatividad administrativa, aunque el distanciamiento político entre el presidente y su vicepresidente permanece.