Zwiesel y un sommelier buscan un vaso universal mediante pruebas con prototipos
Quince participantes evalúan ocho prototipos de copa en cuatro categorías de vino. La empresa alemana Zwiesel Glas y el sommelier francés Antoine Pétrus organizan una sesión de cata. El objetivo es definir una forma universal. Pequeñas variaciones en el diseño pueden alterar significativamente la percepción del sabor.
Metodología de la cata selectiva
El proceso se divide en cuatro etapas correspondientes a vino espumoso, blanco, rosado y tinto. En cada etapa hay tres rondas con diferentes vinos de la misma categoría. Los participantes huelen, beben y juzgan. Si el vino no sabe bien en un vaso, ese prototipo es descartado.
Diferencias críticas entre prototipos
Los ocho prototipos presentan variaciones milimétricas. El cáliz puede ser más alto, más estrecho, más abombado, más grande o más delicado. Estas pequeñas diferencias de forma tienen una gran repercusión en el gusto final del vino, según los expertos.
Antecedentes de la búsqueda
La evolución de este vaso universal comienza con un juego para gourmets. Zwiesel Glas y el sommelier Antoine Pétrus invitan a quince participantes a una sesión donde prueban varios vinos en distintos prototipos de copa.
Cierre del proceso de desarrollo
El resultado final de esta búsqueda no está garantizado. El proceso, que transforma gotas de vidrio fundido en una forma, puede o no culminar en la creación de un vaso universal. La prueba decisiva es el rendimiento en cada categoría de vino durante la cata.