Lara rechaza militarización de YPFB ordenada por el presidente Paz
El vicepresidente Edmand Lara calificó la medida de «mala gestióndebilitamiento de la democracia». El presidente Rodrigo Paz justificó el despliegue policial y militar tras denunciar «actos deliberados de sabotaje» en plantas estratégicas de la empresa estatal petrolera.
Crítica a la medida de fuerza
El vicepresidente Edmand Lara rechazó la decisión de militarizar plantas de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB). Afirmó que «los fusiles y las botas no son una solución» y que se gobierna respetando la Constitución. Lara señaló que el resguardo militar en refinerías como Palmasola no resolverá los problemas de fondo de la empresa estatal.
Lara pide cambios estructurales
El vicepresidente indicó que la crisis en YPFB responde a problemas de corrupción, falta de transparencia y deficiencias en la gestión. Enfatizó que militarizando no se solucionan estos problemas estructurales. Lara pidió cambios en el Ministerio de Hidrocarburos y en la presidencia de YPFB, además de sustituir a funcionarios corruptos de gestiones anteriores.
Justificación del presidente Paz
El presidente Rodrigo Paz informó que se activó un resguardo policial y militar en plantas estratégicas desde las 6:00 del 2 de marzo. La medida se tomó tras detectar lo que calificó como «actos deliberados de sabotaje» en instalaciones energéticas. Paz aseguró que el despliegue busca proteger la soberanía energética y garantizar el abastecimiento de combustibles.
Objetivo declarado de la militarización
El mandatario afirmó que el operativo también apunta a proteger a los trabajadores y a YPFB frente a lo que denominó «mafias y estructuras organizadas» que buscan desestabilizar la provisión. Como parte de las acciones para asegurar el suministro, anunció la incorporación de aditivos a la gasolina desde el 3 de marzo, sin incremento en el precio.
Antecedentes de la disputa
El vicepresidente Lara cuestionó que, a más de 100 días de gestión, el Gobierno continúe atribuyendo responsabilidades a administraciones pasadas. Instó al Ejecutivo a hacerse cargo de la situación y priorizar cambios estructurales antes que recurrir a medidas de fuerza.
Implicaciones de la decisión
La militarización de YPFB ha generado un desacuerdo público dentro del propio Ejecutivo. Mientras el presidente Paz la presenta como una medida de protección ante sabotajes, el vicepresidente Lara la considera un síntoma de mala gestión y un riesgo para la democracia.