El gas en Europa sube un 45% tras la paralización del GNL en Catar
El precio de referencia en la plataforma TTF holandesa alcanzó los 46€ por megavatio hora. El fuerte repunte se produce tras los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán, que elevaron la tensión en la región. QatarEnergy suspendió la producción en la planta de North Field tras un ataque.
Un ataque en un yacimiento clave paraliza la producción
QatarEnergy anunció la suspensión de la producción de gas natural licuado vinculada al gigantesco yacimiento North Field. La compañía no ofreció detalles sobre el alcance del impacto. Catar es el tercer exportador mundial de GNL y aporta entre el 12% y el 14% de las importaciones europeas de este combustible.
La tensión se traslada al estrecho de Ormuz
Irán ha empezado a bloquear el tráfico marítimo a través del estrecho de Ormuz. Maurizio Carulli, analista de Quilter Cheviot, señaló que el paso de petroleros prácticamente se detuvo durante el fin de semana. Cualquier interrupción prolongada podría afectar a los envíos de GNL desde Catar.
Europa afronta una mayor competencia global
Si se interrumpen los suministros hacia Asia, los compradores de esa región buscarán cargamentos alternativos. Este movimiento aumentaría la competencia mundial por el GNL y empujaría los precios al alza en todo el mundo, incluida Europa.
Las reservas bajas aumentan la vulnerabilidad
La capacidad de almacenamiento en la Unión Europea se sitúa por debajo del 30%. Alemania y Francia figuran entre los países más vulnerables, con sus almacenes al 20,5% y 21% de capacidad, respectivamente. Unos niveles bajos dejan a los países más expuestos a la volatilidad.
Antecedentes: Dependencia renovada
Catar se ha convertido en un proveedor cada vez más relevante para Europa desde que la invasión rusa de Ucrania en 2022 obligó a los países europeos a reducir su dependencia del gas ruso por gasoducto.
Cierre: Mercados en alerta
La elevada volatilidad del mercado está provocando bruscos bandazos de un minuto a otro. La situación militar en Oriente Medio y sus efectos en los flujos energéticos mantienen en vilo a los mercados europeos.