Reloj mecánico calcula la hora en Marte, Júpiter y Saturno
Un equipo de Chronova Engineering ha construido un reloj analógico interplanetario con 131 piezas. El dispositivo mecánico muestra la hora en cuatro planetas, utilizando engranajes para calcular las diferencias en la duración de sus días. Esto es relevante para futuras misiones y posibles asentamientos humanos en otros mundos.
Un mecanismo para medir el tiempo en otros mundos
El Reloj Interplanetario no es un reloj tradicional, sino una herramienta de medición. Muestra cada planeta visto desde su polo norte, con un meridiano cero. Tres agujas indican los longitudes que experimentan amanecer, mediodía y atardecer en cada mundo. El proyecto requirió siete trenes de engranajes para interpolar las rotaciones de la Tierra, Marte, Júpiter y Saturno.
Cálculo matemático mediante engranajes
La relación de rotación entre planetas se traduce en dientes de engranaje. Júpiter completa 2.5 rotaciones por cada giro de Marte, por lo que el engranaje marciano tiene 2.5 veces más dientes. Para los gigantes gaseosos, se usó el marco de referencia System 3, que basa la rotación en su magnetosfera.
Aplicación práctica para la comunicación
El equipo ilustra su uso con un escenario: un asentamiento cerca del rover Perseverance en Marte quiere contactar con la Tierra. Se gira el reloj hasta el día terrestre correspondiente. Luego, se acciona la manivela hasta alinear el puntero del atardecer con los 77 grados de longitud del rover. La esfera de la Tierra indica entonces la hora para llamar.
Antecedentes: La necesidad de un tiempo marciano
Si los humanos esperan vivir en Marte, necesitarán dominar el tiempo marciano. Programar una comunicación entre planetas no será fácil, ya que los días tienen distinta duración por el tamaño, velocidad de rotación y distancia orbital de cada mundo.
Cierre: Un paso hacia la sincronización interplanetaria
El dispositivo demuestra que es posible realizar cálculos interplanetarios básicos con mecanismos analógicos. Esto supone un avance conceptual para la futura coordinación de actividades entre la Tierra y otros planetas, independiente de sistemas computarizados complejos.