Exrecluso describe privilegios en el pabellón PC-6 de la cárcel de Palmasola
Un exrecluso describe al pabellón PC-6 de la cárcel de Palmasola como un área con privilegios a cambio de pago. El testimonio, recogido por EL DEBER, surge tras la detención preventiva del alcalde Jhonny Fernández. El informante detalla comodidades y la falta de restricciones reales en ese sector.
Un pabellón con comodidades pagadas
Según el exrecluso, el acceso al PC-6 tiene un costo elevado. En este pabellón, el más pequeño del recinto, existe una celda exclusiva con baño privado, aire acondicionado y frigobar. Otras celdas son para grupos de dos a seis personas. Los internos se organizan en «familias» para cocinar con productos del exterior, ya que la comida del penal es «incomible».
Restricciones ficticias y comunicación exterior
Las únicas restricciones comunes son el encierro en el perímetro, la toma de lista y el horario de visitas. No están incomunicados, pues muchos tienen celulares. Los registros no alcanzan este pabellón o avisan con antelación. «Son ficticios los controles», afirmó el informante. Tampoco se les asignan actividades de rehabilitación.
Las autoridades niegan los privilegios
El Gobernador de Palmasola, Juan Carlos Corrales, insistió en que en el PC-6 no existen privilegios y que el alcalde Jhonny Fernández no ha recibido un trato especial. Sostuvo que, tras su llegada, se le tomó la foto de fichaje y se lo instaló en ese pabellón.
Un sistema de privilegios dentro del penal
El testimonio presenta el PC-6 como un espacio dentro de Palmasola donde el dinero puede comprar condiciones privilegiadas, contradiciendo la versión oficial. La descripción detalla un funcionamiento interno con normas propias y acceso a comodidades, planteando una clara diferencia con el régimen carcelario común.