La riqueza de árboles cambia de forma desigual en la Amazonía y los Andes
La riqueza de especies arbóreas ha disminuido en tres subregiones y aumentado en dos en los últimos cuarenta años. Un estudio con datos de 406 parcelas forestales vincula estos cambios al clima y a la fragmentación.
Un patrón regional complejo
La investigación, publicada en Nature Ecology & Evolution, analizó datos de cuatro décadas. La riqueza de árboles disminuyó en la región central de los Andes, el Escudo Guayanés y la Amazonía centro-oriental. Por el contrario, aumentó en los Andes del norte y la Amazonía occidental. En la Amazonía meridional no hubo un cambio significativo. Belén Fadrique, autora principal, señaló que “la mayoría de los sitios están disminuyendo en riqueza”.
Los impulsores del cambio
Los factores clave son la estacionalidad de las precipitaciones, la lluvia total, la temperatura y la fragmentación. La estacionalidad de la precipitación tuvo un papel más determinante que la temperatura en el cambio de riqueza. Los bosques que se calentaron más rápido perdieron especies a mayor velocidad. Además, las parcelas con mayor integridad del paisaje mostraron tendencias al aumento de especies.
La fragmentación agrava la pérdida
El estudio utilizó un dato de integridad del paisaje de 2015. La degradación del bosque circundante se correlacionó con una disminución de especies en las parcelas monitoreadas. Este hallazgo confirma que la fragmentación afecta negativamente a la diversidad. Controlar la deforestación es una medida accesible con un efecto importante para la conservación.
Implicaciones para la conservación
Una conclusión clave es que los Andes del norte podrían actuar como refugio para especies desplazadas por el calentamiento de la Amazonía. Esta región, más húmeda y fresca, funciona como una ruta de escape. Por ello, es necesario “mirar a la Amazonía y los Andes como un todo” y promover la conectividad entre bosques a diferentes elevaciones.