Gobierno desclasifica documentos del 23-F que reivindican al rey Juan Carlos
La desclasificación de 168 documentos sobre el intento de golpe de Estado del 23 de febrero de 1981 en España coloca en el centro del debate el rol del rey emérito Juan Carlos I. El gobierno de Pedro Sánchez hizo públicos informes que transcriben las órdenes del monarca para aplacar a los golpistas.
Palabras clave contra el golpe
Los documentos desclasificados, que no incluyen audios pero sí transcripciones, recogen frases atribuidas al rey Juan Carlos durante la madrugada del 23-F. El monarca advirtió a los golpistas con declaraciones como “Cualquier golpe de Estado no podrá escudarse en el rey, es contra el rey” y “Ni abdicaré ni abandonaré España”. Estas intervenciones son consideradas claves para desactivar la asonada liderada por el teniente coronel Antonio Tejero.
Repercusión política inmediata
El líder del Partido Popular (PP), Alberto Núñez Feijóo, vinculó la desclasificación con un posible regreso del rey emérito, afirmando que “debe reconciliar a los españoles con quien paró el golpe”. El gobierno de coalición de Pedro Sánchez se desmarcó de estas declaraciones. El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, señaló que la decisión de volver compete al rey Juan Carlos y a la Casa Real.
Un regreso con condiciones
La Casa Real indicó que la decisión de regresar es personal del rey emérito. Para hacerlo, Juan Carlos I tendría que fijar de nuevo su residencia legal y fiscal en España. Desde agosto de 2020 reside en Abu Dabi como huésped de honor. Su aspiración es residir seis meses al año en España, el plazo máximo para no tener que pagar impuestos en el país, y volver a vivir en el palacio de la Zarzuela.
Antecedentes de una intentona
Los documentos se desclasificaron 45 años después del fallido golpe de Estado del 23-F, cuando el teniente coronel Antonio Tejero irrumpió en el Congreso de los Diputados. La información se hizo pública el mismo día del fallecimiento de Tejero, a los 93 años.
Implicaciones de un legado
La publicación de los archivos reabre el debate público sobre la figura del rey emérito, separando su papel durante el 23-F de los escándalos personales y fiscales que llevaron a su autoexilio. La discusión ahora se centra en las condiciones legales y fiscales de un posible retorno, así como en la valoración histórica de su actuación en un momento crítico para la democracia española.