Precio de la carne en La Paz se mantiene en niveles históricamente altos
El kilo de pulpa se vende entre 70 y 90 bolivianos. El mercado interno enfrenta una oferta restringida y una expansión sostenida de las exportaciones. El Gobierno atribuye el alza a la especulación y la intermediación.
Actores de la cadena señalan causas del encarecimiento
Jesús Uchani, de la Federación de Carniceros de La Paz, afirmó que el principal motivo es la priorización de las exportaciones. Esto deja poca oferta para el consumo local. Los carniceros reciben el producto ya encarecido, trasladando el incremento al mostrador. Las ventas cayeron hasta un 80%.
Calidad en entredicho y caída drástica de ventas
Roger Aranda, del sindicato de carniceros paceños, detalló que el precio del kilo gancho subió de 24 a 51 bolivianos. Señaló que la carne que llega a La Paz ha bajado de calidad. Estimó que las ventas llegaron a caer hasta un 95%, obligando a las familias a comprar por valor y no por kilo.
Perspectiva desde la intermediación y la producción
Sergio Alanoca, de la empresa La Estancia, coincidió en que la exportación presiona al mercado interno, pero subrayó el aumento general de costos como alimentos y faenado. Su movimiento semanal cayó hasta un 50%. Marco Viracocha, pequeño ganadero, cuestionó esa lectura y colocó la lupa sobre la intermediación.
Análisis económico y postura oficial
El analista Martín Moreira atribuyó el precio a la especulación y la ausencia de regulación estatal. Afirmó que existe una ganancia excesiva en la cadena. El Gobierno de Rodrigo Paz sostuvo que la liberación de exportaciones no es la causa y que el abastecimiento interno está garantizado.
Antecedentes: Crecimiento acelerado de las exportaciones
Los datos oficiales muestran un crecimiento acelerado. Bolivia pasó de exportar 17,4 millones de kilos de carne bovina en 2021 a 44,7 millones en 2024. China es el principal destino, concentrando más del 90% del valor exportado.
Cierre: Implicaciones en el consumo y la economía familiar
La situación ha reducido drásticamente el volumen de ventas y alterado los hábitos de compra. Las familias adquieren carne por valor, no por kilo. El debate se centra en el balance entre la política exportadora, los costos de la cadena y la capacidad de abastecimiento del mercado interno.