COB denuncia complot gubernamental por acusaciones contra Huarachi
La Central Obrera Boliviana (COB) rechaza las acusaciones de que el exdirigente Juan Carlos Huarachi digitó el último paro. El ejecutivo de la entidad, Mario Argollo, calificó estas imputaciones como un «complot» para desacreditar las movilizaciones legítimas. La Fiscalía sostiene su investigación basada en mensajes hallados en un celular del exdirigente, quien fue trasladado al penal de Chonchocoro.
La respuesta orgánica de la COB
Argollo afirmó que las determinaciones de movilización emanaron de ampliados y un cabildo nacional, no de injerencias externas. El ampliado de emergencia del Comité Ejecutivo Nacional (CEN) de la COB emitió una resolución rechazando cualquier intento de persecución. En dicha resolución también se objetaron las políticas del Gobierno.
Seis puntos de exigencia
La resolución aprobada contiene seis puntos clave. Entre ellos, la declaratoria de estado de emergencia contra la modificación de la ley general del trabajo y la exigencia del archivo del proyecto de ley anti bloqueos. También se demanda investigar el caso de las narcomaletas, solucionar la calidad de la gasolina e informar sobre la inversión de créditos externos.
Antecedentes del conflicto
En diciembre de 2025, la COB también declaró estado de emergencia. En esa ocasión, el Gobierno minimizó las demandas, pero finalmente se vio arrinconado por la presión social. El actual conflicto se inició con la lucha contra el decreto 5503.
Posiciones enfrentadas y cierre
Mientras la dirigencia de la COB exige el archivo de la ley anti bloqueos, el presidente Rodrigo Paz declaró que dialogará con la central solo si esta se muestra dispuesta a modernizarse, de lo contrario será aislada. La situación mantiene la tensión entre el Gobierno y la principal organización laboral del país.