Gobierno de Trump da ultimátum de 5 días a propietarios en Texas para expropiar terrenos para el muro
Al menos 60 propietarios en Laredo, Texas, han recibido un aviso oficial con un plazo de cinco días. El gobierno federal les exige firmar un acuerdo de acceso o compra de sus terrenos, o enfrentar la expropiación forzosa. El objetivo es construir infraestructura fronteriza, incluyendo un «muro inteligente», en la ribera del Río Grande.
Un ultimátum exprés para decidir el futuro del hogar
Los afectados recibieron una carta de «Aviso de interés» del gobierno de EE.UU. en febrero. La misiva detalla tres opciones: aceptar un pago único de mil dólares por el acceso, negociar un contrato de compra o servidumbre, o ser expropiados. Nayda Álvarez es una de las personas que describe este procedimiento.
La resistencia y la resignación de los vecinos
El activista Édgar Villaseñor, del Centro de Estudios Internacionales del Río Grande, denuncia una «apropiación masiva de tierras». Mientras su organización insta a informarse, algunos propietarios ya han firmado. Antonio Rosales Jr., de 75 años, afirma que le comunicaron que derribarán parte de su casa y muestra resignación: «el gobierno es el gobierno y puede pasar por encima».
El plan fronterizo que justifica las expropiaciones
Un portavoz de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) explicó a la AFP que, para lograr el «control operativo de la frontera», la ley les obliga a construir la infraestructura física necesaria. El proyecto incluye muros, barreras acuáticas, caminos y tecnología de detección a lo largo de la frontera con México.
Un contexto de políticas antimigratorias reforzadas
Estas acciones se enmarcan en la política antimigratoria del presidente Donald Trump. El mandatario ofreció su discurso sobre el Estado de la Unión en un año marcado por estas medidas, buscando también defender su gestión económica y su política exterior.
La vida en la ribera que podría desaparecer
La zona afectada en Laredo no solo son viviendas. Incluye parques, senderos, áreas de pesca y un cementerio familiar. La ciudad tiene más de 250.000 habitantes que hablan español. La construcción del muro anularía todos estos espacios.
Un proceso legal con los días contados
El contacto con los propietarios es un paso necesario para acceder y adquirir los terrenos. Aunque algunos se oponen, muchos aún no saben qué hacer ante el ultimátum. El proceso avanza para permitir la construcción de la infraestructura fronteriza planeada por la administración Trump.