Bolivia cierra su Carnaval con el tradicional Entierro del Pepino
La Paz celebró este domingo el Entierro del Pepino, acto que clausura el Carnaval. El desfile folclórico, con matices de fiesta y sepelio, partió cerca del Cementerio General. La edición de 2026 estuvo marcada por la reivindicación del origen boliviano de este personaje patrimonial.
Un final entre brincos y un ataúd
El recorrido estuvo liderado por la figura del Pepino, con su traje bicolor y máscara de amplia sonrisa. A medida que se acercaba al cementerio, el personaje simuló su agotamiento y muerte. Cuatro pepinos más pequeños, vestidos de morado, trasladaban su féretro. En la puerta del campo santo, fue sujetado en contra de su voluntad para proceder a su entierro simbólico.
Reivindicación patrimonial y apropiación cultural
El secretario municipal de Culturas, Américo Gemio, destacó que este año se dio mayor fuerza a esta imagen patrimonial. Señaló que la población paceña se ha apropiado del personaje y ha revalorizado la industria de trajes. Este contexto surge tras las denuncias de la Alcaldía de La Paz sobre una apropiación indebida del Pepino durante un evento en Lima a finales de 2025.
El ciclo anual del personaje del Carnaval
El Carnaval paceño comenzó a mediados de enero con el Desentierro del Pepino. En ese acto, se retira simbólicamente su féretro y una reina le da un beso para devolverle la vida. El Pepino representa la picardía y alegría de la fiesta, mientras que los ch’utas y cholas introducen costumbres aimaras, como el agradecimiento a la Pachamama.
Cierre con un minuto de silencio y antecedentes
La ceremonia de este domingo incluyó un minuto de silencio en honor al comediante David Santalla, fallecido en la víspera. El Entierro del Pepino fue precedido, el sábado, por el Corso de Corsos en Cochabamba, que cerró las expresiones masivas del Carnaval boliviano.