Reciclaje informal de baterías solares contamina con plomo en Malawi
El reciclaje informal de baterías de plomo-ácido libera materiales tóxicos al entorno. El auge de los sistemas solares domésticos en Malawi genera un aumento paralelo de estos residuos peligrosos.
Un negocio tóxico en auge
Lagson Gumbo es uno de los numerosos técnicos autodidactas que reacondicionan baterías gastadas en asentamientos populares. Su taller, en el barrio de BCA en Blantyre, procesa cada vez más baterías de sistemas solares. Las herramientas son básicas: cuchillos, pinzas y un horno de carbón para fundir el plomo. Los desechos que no se pueden reutilizar se vierten en el entorno inmediato.
Un estudio cuantifica el peligro
Una investigación de la Universidad de Manchester, publicada en ‘Applied Energy’ (2024), evaluó el impacto. El trabajo concluye que cerca del 48% del plomo de una batería se libera al medio ambiente durante estos procesos informales. Esto crea riesgos graves para la salud y efectos adversos potenciales.
Antecedentes: El lado oscuro del boom solar
El rápido despliegue de energía solar fuera de la red en Malawi, donde tres cuartas partes de la población no tiene acceso a la electricidad principal, produce un incremento paralelo en el uso de baterías de plomo-ácido. Estas tienen una vida útil corta, especialmente en sistemas fotovoltaicos, y su reciclaje informal libera plomo y ácido tóxicos.
Cierre: Regulación e infraestructura pendientes
Los expertos subrayan la necesidad de mejor regulación del mercado e infraestructura formal de reciclaje. El estudio señala que combinar una mayor duración de las baterías con un reciclaje formal puede mitigar la toxicidad. La falta de estas medidas convierte una solución energética en un problema ambiental y de salud pública.