Gobierno boliviano promulga cuatro decretos en su centésimo día de gestión
El presidente Rodrigo Paz aprobó normas sobre elecciones, importación de soya, petróleo y energías renovables. Dos de los decretos responden a la emergencia energética declarada por el Gobierno, que enfrenta una baja producción de gas. Las medidas buscan atender problemas inmediatos en el suministro y el proceso electoral subnacional de este año.
Financiamiento electoral e importación de soya
El Decreto Supremo 5546 autoriza al Órgano Electoral Plurinacional (OEP) a incrementar partidas para consultorías, con fondos del Tesoro General de la Nación, para las Elecciones Subnacionales 2026. El Decreto Supremo 5547 establece un arancel del 0% para la importación de grano de soya hasta el 31 de diciembre de 2026, para aliviar tensiones en el abastecimiento del sector agroindustrial.
Medidas excepcionales para hidrocarburos
El Decreto Supremo 5548 permite de manera excepcional a Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) firmar contratos para importar petróleo destinado a refinación. Los volúmenes los programará el Comité de Producción y Demanda (PRODE). Los derivados de este petróleo importado no recibirán subvención y tendrán una alícuota específica del Impuesto Especial a los Hidrocarburos y sus Derivados (IEHD) de 0,00 bolivianos por litro durante un año.
Incentivos para la generación renovable
El Decreto Supremo 5549 modifica el régimen de generación distribuida para ampliar la participación de las energías renovables en el mercado eléctrico. La norma, con 13 artículos, establece nuevas disposiciones técnicas para quienes generen energía y deseen venderla a la red, con el objetivo declarado de diversificar la matriz energética.
Antecedentes de las normas
Los decretos se promulgan al cumplir el gobierno de Rodrigo Paz sus primeros 100 días. Dos de las cuatro normas atienden específicamente la emergencia energética declarada por el Gobierno ante la baja producción de gas en el país.
Implicaciones de las medidas
Las acciones buscan responder a crisis inmediatas, como la energética y la de abastecimiento agroindustrial, mientras se prepara el proceso electoral subnacional. Las normas otorgan facultades excepcionales a entidades como YPFB y ajustan marcos regulatorios para incentivar la inversión en renovables y facilitar importaciones críticas.