Trump inicia Junta de Paz para Gaza con 5.000 millones en fondos
La Junta de Paz para Gaza impulsada por Donald Trump celebra su primera reunión en Washington. El encuentro reúne a representantes de más de 40 países y se centra en la reconstrucción del territorio y en la creación de una fuerza internacional de estabilización. El plan choca con el escepticismo de algunos aliados y con las dudas sobre el desarme de Hamas.
Un plan ambicioso con aliados divididos
El presidente Donald Trump encabeza la reunión inaugural de su Junta de Paz, una iniciativa que forma parte de su plan para Gaza. Los miembros han prometido 5.000 millones de dólares para reconstrucción, una fracción de los 70.000 millones estimados como necesarios. Trump ha ampliado el mandato de la junta, buscando que resuelva conflictos globales, lo que ha generado temores de que se convierta en un rival de la ONU.
Escepticismo internacional y logística
Más de una docena de países, como Alemania o Italia, asisten como observadores sin unirse a la junta. La ONU adelantó una sesión del Consejo de Seguridad para evitar solapamientos. El Vaticano expresó que la ONU debería gestionar estas crisis, a lo que la Casa Blanca respondió defendiendo la legitimidad de la junta. El embajador de EE.UU. ante la ONU, Mike Waltz, afirmó que el organismo «no está hablando, está actuando».
El obstáculo clave: seguridad y desarme
Un punto central de las conversaciones es la creación de una fuerza internacional de estabilización armada para garantizar el desarme de Hamas. Hasta ahora, solo Indonesia ha ofrecido un compromiso firme para dicha fuerza. Un funcionario estadounidense reconoció los desafíos en torno a la desmilitarización, pero se mostró alentado por los informes de los mediadores.
Actores y próximos pasos
En la reunión intervendrán, entre otros, el secretario de Estado Marco Rubio y el enviado especial Steve Witkoff. La Junta Ejecutiva de Gaza presentará actualizaciones sobre la creación de un sistema de gobierno funcional para el territorio. Michael Hanna, del International Crisis Group, señaló que el escepticismo de algunos aliados no es injustificado y que muchos se han unido para centrar la atención de EE.UU. en Gaza.
Antecedentes de una junta en marcha
La junta se puso en marcha como parte del plan de paz de 20 puntos de Trump para poner fin al conflicto en Gaza. Pero desde el alto el fuego de octubre, la visión de Trump para la junta ha cambiado y quiere que tenga un mandato aún más ambicioso: uno que no solo complete la tarea hercúlea de lograr una paz duradera entre Israel y Hamas, sino que también ayude a resolver conflictos en todo el mundo.
Cierre: Una iniciativa con desafíos por delante
La Junta de Paz inicia su actividad con fondos limitados, apoyo internacional dividido y el principal escollo del desarme de Hamas. Sus implicaciones apuntan a una reconfiguración de los esfuerzos de paz tradicionales, con EE.UU. promoviendo un mecanismo alternativo a la ONU para gestionar la crisis en Gaza y, potencialmente, otros conflictos.