BYD fabrica un coche por minuto en su planta de Zhengzhou para ser líder mundial
Una unidad cada sesenta segundos es el ritmo de producción en la fábrica insignia de BYD en Zhengzhou. La compañía china, ya un actor global, aspira a convertirse en el mayor fabricante de automóviles del mundo.
El corazón de la ambición global
La vicepresidenta Stella Li describe la planta de Zhengzhou como la «Traumfabrik» o fábrica de los sueños de la empresa. Esta instalación, clave en la estrategia de crecimiento, opera en una metrópolis de doce millones de habitantes situada entre Pekín y Shanghái.
Un objetivo claro en el horizonte
BYD, cuyas siglas significan «Build Your Dreams», tiene la meta explícita de ser el principal fabricante de automóviles a nivel global. La compañía reconoce que aún debe progresar para alcanzar esta posición, pero ya cuenta con la infraestructura productiva central.
Antecedentes: De startup a actor global
BYD partió como una startup y ha logrado ascender hasta convertirse en un global player del sector de la automoción. Este crecimiento ha estado apoyado por una expansión industrial agresiva, con la planta de Zhengzhou como ejemplo principal.
Cierre: La carrera por la cima
La operativa de la fábrica de Zhengzhou, con su cadencia de un vehículo por minuto, subraya la capacidad industrial y la ambición de BYD. La compañía se posiciona así en la carrera por el liderazgo mundial del sector automovilístico.