Indonesia reubica a cientos de familias en el Parque Nacional Tesso Nilo como modelo
El gobierno de Indonesia ha reubicado a cientos de familias que vivían dentro del Parque Nacional Tesso Nilo, en Sumatra. Esta intervención, presentada como un modelo para otras áreas protegidas, busca recuperar el control de un parque que ha perdido el 78% de su bosque primario desde 2009, principalmente por cultivos de palma aceitera.
Operación de restauración y conflicto
La tarea está a cargo de una fuerza especial nacional liderada por el ejército. Hasta noviembre, el ministerio de silvicultura había incautado varios miles de hectáreas de plantaciones ilegales de palma dentro del parque. La operación generó protestas y baja intensidad de violencia, incluyendo el ataque a un campamento base del personal del parque, lo que provocó un aumento de la presencia militar.
La reubicación en marcha
El proceso de reubicación ha afectado ya a familias de varias aldeas como Pangkalan Gondai, Pesikaian y Baturijal Barat. Se les ofrece tierras de reemplazo obtenidas de concesiones estatales y comerciales fuera de los límites del parque. Sin embargo, la Comisión Nacional de Derechos Humanos (KOMNAS HAM) ha mostrado preocupación y supervisa el proceso, pidiendo garantías para los medios de vida de las personas.
Un paisaje complejo de migración y tenencia
La gran mayoría de las personas que viven dentro del parque son migrantes internos relativamente recientes que se establecieron en la zona en la década de 2000. Encuestas previas registraron 2.279 familias, aunque las autoridades ahora estiman que hay al menos 6.000. El problema central es la ausencia de títulos de propiedad formales, lo que, según la ley, los sitúa como ocupantes ilegales a pesar de haber construido escuelas y mezquitas.
Implicaciones para la conservación y las comunidades
El gobierno enmarca la política alrededor de salvar al elefante Domang, un símbolo de la nueva generación del críticamente amenazado elefante de Sumatra. La operación en Tesso Nilo es parte de una campaña nacional más amplia donde la fuerza especial ha tomado el control de más de 3,3 millones de hectáreas de operaciones comerciales en zonas forestales. Las tierras incautadas de palma aceitera se han agrupado en la empresa estatal PT Agrinas Palma Nusantara, ahora la mayor compañía de palma aceitera del mundo. Organizaciones civiles advierten de que el éxito de la reubicación depende de proporcionar alternativas agrícolas y residenciales viables con seguridad jurídica.