Inundaciones en África Austral afectan a casi un millón de personas
Las inundaciones entre diciembre de 2025 y enero de 2026 causaron al menos 280 muertes y afectaron a casi un millón de personas. Un estudio del consorcio científico World Weather Attribution (WWA) vincula el evento extremo de lluvias al cambio climático. La temporada de lluvias golpeó con dureza a Mozambique, Eswatini, Madagascar, Sudáfrica y Zimbabue.
Un evento de lluvia sin precedentes
El estudio de atribución rápida del WWA encontró que la lluvia acumulada en 10 días superó la media anual de la región. Algunas estaciones meteorológicas registraron más de 200 milímetros en 24 horas. Los científicos señalan que, en un mundo más cálido, la probabilidad de precipitaciones extremas es mayor y los eventos son más intensos.
La combinación con La Niña
El evento de La Niña multiplicó por cinco la probabilidad de lluvias extremas. El estudio indica que, con el cambio climático de fondo, la intensidad de la lluvia en estos eventos ha aumentado aproximadamente un 40%.
Vulnerabilidades que amplifican el impacto
Los autores del WWA destacan que las vulnerabilidades estructurales y sociales hicieron los choques climáticos más destructivos. Mozambique fue el país más afectado. Richard Munang, del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), subraya que muchas comunidades aún se recuperaban de una sequía severa en 2023/2024.
Consecuencias inmediatas y riesgos
Las inundaciones desplazaron a 150.000 personas y destruyeron 105.000 hectáreas de cultivos. Dañaron instalaciones sanitarias y cortaron el acceso a la atención médica. Las agencias de ayuda advierten de que el riesgo de brotes de enfermedades como el cólera aumenta.
Limitaciones en los modelos climáticos
Los modelos climáticos utilizados presentan limitaciones para el contexto africano. No se originan en la región y no capturan dinámicas locales clave, como la interacción entre los océanos Índico y Pacífico. Tampoco reproducen satisfactoriamente la correlación con La Niña, según Stefaan Conradie, de la Universidad de Ciudad del Cabo.
Una crisis compuesta que exige nueva planificación
Los expertos señalan que la transición de sequía a inundaciones es una crisis compuesta que multiplica el sufrimiento humano. La pregunta ahora es cómo responderán los gobiernos. Richard Munang del PNUMA advierte que los que traten las inundaciones como eventos aislados seguirán fallando, al no considerar esta realidad compleja.