Precios de alimentos en Rusia suben un 18,6% en dos años
La cesta básica de la BBC pasó de costar 7.358 rublos en 2024 a 8.724 en enero de 2026. Los ciudadanos rusos comienzan a notar el impacto económico de la guerra en Ucrania, que se acerca a su cuarto aniversario, con un aumento generalizado de los precios.
Inflación alimentaria se acelera en 2026
Los precios en los supermercados subieron un 2,3% en menos de un mes a principios de año, según ROSSTAT. Este salto afecta a productos esenciales como carne, lácteos, frutas, verduras y medicamentos. La subida del IVA del 20% al 22%, destinada a financiar «defensa y seguridad», es un factor reciente en esta escalada.
Impacto directo en los hogares
Ciudadanos consultados por la BBC modifican sus hábitos por la presión presupuestaria. Alexander, un especialista en publicidad de Moscú, vio cómo su gasto mensual en comida aumentó más de un 22% en un mes. Nadezhda, una pensionista, destina ahora toda su pensión a la alimentación y ha pospuesto gastos como reparar el coche.
Economía entre el estancamiento y el riesgo de recesión
El crecimiento económico ruso se ralentizó bruscamente en 2025. Los salarios ya no siguen el ritmo de la inflación. Tatiana Mikhailova, economista de Penn State University, señala una tendencia hacia el estancamiento y un posible declive del PIB. Los riesgos incluyen la caída del precio del petróleo y las sanciones de EEUU que afectan a las exportaciones a India.
Subidas sectoriales en la cesta de la compra
El seguimiento de la BBC en la cadena Pyaterochka revela que los productos lácteos se encarecieron un 41% en dos años, la mayor subida. La industria local sufre costes agrícolas elevados y escasez de mano de obra. Las frutas y verduras, en gran parte importadas, subieron casi un 15%, sensibles a la fluctuación del rublo y a las disrupciones logísticas.
Consecuencias presupuestarias y perspectivas
Las autoridades rusas podrían enfrentar un déficit presupuestario mayor al previsto. Con dificultades para obtener financiación externa, las opciones pasan por subir más los impuestos o recortar el gasto público. Cualquier medida ralentizaría aún más la economía y reduciría los ingresos de los hogares, según los analistas.