La Unión Europea investiga a Shein y amenaza con prohibirla
La Comisión Europea ha abierto una investigación formal a la plataforma china Shein por posibles incumplimientos de la Ley de Servicios Digitales (DSA). El procedimiento se centra en la venta de productos ilegales, su diseño adictivo y la falta de transparencia.
Los tres pilares de la investigación comunitaria
Bruselas actúa principalmente por tres motivos. El primero es la venta de productos ilegales, incluido material que podría constituir abuso sexual infantil, como muñecas sexuales con apariencia infantil. La Comisión señala que los sistemas de Shein para limitar estas ventas no funcionan correctamente.
Diseño adictivo y falta de claridad
El segundo motivo es el riesgo asociado al diseño adictivo de la plataforma. Bruselas menciona la concesión de puntos o recompensas por interacción. Considera que estas funciones pueden afectar negativamente al bienestar de los usuarios. El tercer punto es la falta de transparencia en los sistemas de recomendación que Shein utiliza para proponer productos.
Un procedimiento con posibles consecuencias graves
La investigación, que Bruselas lleva preparando desde junio de 2024, podría acabar con la prohibición de Shein en la Unión Europea. La Comisión no descarta adoptar medidas cautelares en los próximos días o semanas. Fuentes comunitarias indican que, aunque Shein retiró las muñecas denunciadas, sus sistemas no impiden que vuelva a suceder.
El contexto: la cruzada digital europea
Esta acción contra Shein se enmarca en una serie de medidas de la Unión Europea contra plataformas digitales. Sigue a investigaciones recientes contra grandes redes sociales estadounidenses y a la propuesta de enero de retirar a empresas consideradas de riesgo, como la china Huawei, de infraestructuras críticas.
Implicaciones para el comercio digital
El caso de Shein refleja la aplicación estricta de la DSA por parte de Bruselas. La vicepresidenta de la Comisión, Henna Virkkunen, afirmó que en la Unión Europea los productos ilegales están prohibidos, también en los mercados en línea. Esta investigación subraya el compromiso de las instituciones comunitarias de regular el entorno digital y proteger a los consumidores.